En este país ya no se debate: se grita.
Si piensas como yo, eres patriota.
Si no, eres traidor.
PSOE contra PP como si fueran Madrid y Barça.
Vox y Sumar animando como ultras de la grada.
Y el pueblo… reducido a hinchas con bufanda,
aplaudiendo, insultando, pero sin exigir soluciones.
Todo se ha convertido en un espectáculo de fanatismo de grada.
Y mientras tanto,la corrupción permanece blindada.
La polarización funciona como un calmante:
Nos anestesia, nos divide,
y convierte la política en un circo barato.
En España sobra ruido.
Sobra polarización.
Y falta lo más importante: pensamiento crítico.



