La Audiencia Nacional le ha dado la razón a Shakira en uno de los casos fiscales más sonados de los últimos años. El tribunal ha anulado las sanciones y reclamaciones que Hacienda le impuso por el ejercicio fiscal de 2011, en un procedimiento que superaba los 55 millones de euros.
La clave de todo estaba en una pregunta: ¿Shakira vivía realmente en España en 2011 a efectos fiscales?
Según la ley española, una persona pasa a ser residente fiscal si vive más de 183 días al año en España o si aquí tiene el centro principal de su vida económica y familiar. Hacienda defendía que Shakira sí cumplía esas condiciones. Pero la cantante sostenía que no.
Y ahora la Audiencia Nacional le da la razón.
Los jueces consideran que Hacienda no pudo demostrar que Shakira estuviera más de 183 días en España durante ese año. De hecho, la sentencia calcula que estuvo 163 días, es decir, por debajo del límite que marca la ley. Además, el tribunal tampoco ve probado que España fuera el centro de sus intereses económicos o familiares en aquel momento.
Otro de los puntos más comentados del caso fue su residencia en Bahamas. Pero la Audiencia Nacional dice que eso realmente no cambia el fondo del asunto. Lo importante, según la sentencia, es que Shakira pudo demostrar que pasó más de 183 días fuera de España, y eso desmonta la tesis principal de Hacienda.
El tribunal también deja una reflexión bastante clara: si una persona pasa gran parte del año fuera del país, no se puede considerar esa ausencia como algo “ocasional”. Porque entonces el criterio de residencia fiscal perdería totalmente el sentido.
Con esta decisión, la Justicia anula tanto las liquidaciones como las multas impuestas a la cantante. Además, Hacienda tendrá que devolver el dinero cobrado junto con los intereses legales y asumir las costas del proceso.
Eso sí, la sentencia solo afecta al ejercicio fiscal de 2011. No entra a valorar otros años posteriores, donde la situación personal y fiscal de Shakira pudo ser distinta.
Aunque todavía cabe recurso ante el Tribunal Supremo, el fallo supone un golpe importante para Hacienda y una victoria clave para la artista en uno de los litigios fiscales más mediáticos de España.
Ezequiel Arauz Salmerón